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ASESORÍA JURÍDICA

¿ES POSIBLE DESHEREDAR?

 

Las malas relaciones familiares llevan a muchas personas a plantearse la posibilidad de desheredar a sus herederos forzosos o legitimarios, que no sólo son los hijos.

Pues bien, tanto el Código Civil como la Ley de derecho civil de Galicia regulan la desheredación o el desheredamiento, respectivamente (*).

Veamos en qué consiste y los casos en que es factible.

 

La desheredación es la facultad que tiene el testador de privar de su legítima a cualquiera de sus herederos forzosos o legitimarios mediante un acto formal que debe cumplir los siguientes requisitos:

 

  • Ha de hacerse en testamento, por lo tanto, no habrá desheredación cuando ésta sea tácita o se haga fuera de testamento.
  • Ha de expresarse la causa legal de desheredación. Cualquier otra no prevista como tal en la ley no es causa de desheredación.
  •  La causa ha de ser cierta. Se presume que la alegada por el testador lo es, correspondiendo a sus herederos probar su certeza en caso de que la persona desheredada la niegue.

 

Se puede desheredar a los legitimarios, que son los siguientes:

  1. Los hijos y descendientes de hijos premuertos, indignos o justamente desheredados.
  2. Los padres y ascendientes, a falta de los anteriores, aunque sólo en el derecho común.
  3. El cónyuge viudo no separado legalmente o de hecho.

 

En cuanto a las causas, el Código Civil establece unas causas de desheredación comunes a todos los legitimarios, que se corresponden con las causas de indignidad para suceder, también previstas en la Ley de derecho civil de Galicia, si bien esta última se refiere a “las expresadas en el artículo 756 del Código Civil”, mientras que éste las limita a los números 1º, 2º, 3º, 5º y 6º de dicho artículo. Tales causas son las siguientes:

1º. Haber sido condenado por sentencia firme por atentar contra la vida, o a pena grave por causar lesiones o ejercer habitualmente violencia física o psíquica en el ámbito familiar al causante, su cónyuge, persona a la que esté unida por análoga relación de afectividad o alguno de sus descendientes o ascendientes.

2º. Haber sido condenado por sentencia firme por delitos contra la libertad, la integridad moral y la libertad e indemnidad sexual, si el ofendido es alguna de las personas mencionadas en el punto anterior.

Asimismo haber sido condenado por sentencia firme a pena grave por haber cometido un delito contra los derechos y deberes familiares respecto de la herencia de la persona agraviada.

También haber sido privado por resolución firme de la patria potestad, o removido del ejercicio de la tutela o acogimiento familiar de un menor o persona con la capacidad modificada judicialmente por causa que le sea imputable, respecto de la herencia del mismo.

3º. Haber acusado al causante de delito para el que la ley señala pena grave, si es condenado por denuncia falsa.

4º. No haber denunciado a la justicia el heredero mayor de edad, dentro de un mes, la muerte violenta del testador, siendo sabedor de ella y cuando aquélla no hubiera procedido ya de oficio.

5º. Obligar al testador, con amenaza, fraude o violencia, a hacer testamento o a cambiarlo.

6º. Impedir a otro, por iguales medios, hacer testamento, o revocar el que tuviese hecho, o suplantar, ocultar o alterar otro posterior.

7º. Tratándose de la sucesión de una persona con discapacidad, no prestarle, las personas con derecho a la herencia, las atenciones debidas.

 

Además de las anteriores, la Ley de derecho civil de Galicia establece las siguientes:

  • Haber negado alimentos a la persona testadora.
  • Haberla maltratado de obra o injuriado gravemente.
  • Incumplir grave o reiteradamente de los deberes conyugales.

 

Dichas causas son también de aplicación en el derecho común, que especifica las causas aplicables a cada tipo de legitimario:

 

Causas de desheredación de los hijos y descendientes, además de las previstas en los ordinales 2º, 3º, 5º y 6º anteriores:

  • Haber negado, sin motivo legítimo, los alimentos al padre o ascendiente que le deshereda.
  • Haber maltratado de obra o injuriado gravemente al padre o ascendiente que le deshereda.

 

Causas de desheredación de los padres o ascendientes, además de las comunes:

  • Haber perdido la patria potestad por sentencia fundada en el incumplimiento de los deberes inherentes a la misma o dictada en causa criminal o matrimonial.
  • Haber negado los alimentos a sus hijos o descendientes sin motivo legítimo.
  • Haber atentado uno de los padres contra la vida del otro, si no hubiere habido reconciliación entre ellos.

 

Causas de desheredación del cónyuge, además de las previstas en los ordinales 2º, 3º,  5º y 6º anteriores:

  • Haber incumplido grave o reiteradamente los deberes conyugales.
  • Haber perdido la patria potestad por sentencia fundada en el incumplimiento de los deberes inherentes a la misma o dictada en causa criminal o matrimonial.
  • Haber negado alimentos a los hijos o al otro cónyuge.
  • Haber atentado contra la vida del cónyuge testador, si no hubiere mediado reconciliación.

 

Respecto a los efectos de la desheredación, hay que distinguir los de una desheredación justa de los de una injusta.

El efecto de la desheredación justa es, como se ha expuesto, privar de su legítima al heredero forzoso desheredado. No obstante, los hijos o descendientes del desheredado le sucederán, ocupando su lugar y conservando los derechos de herederos forzosos respecto a la legítima. Sin embargo, ésta no es la única consecuencia, ya que (i) las causas de desheredación son causas de pérdida del derecho de percibir alimentos; (ii) no revoca las donaciones salvo que la causa de desheredación sea también causa de revocación de la donación, en cuyo caso podrá instarse; (iii) el desheredado pierde todo derecho a los bienes reservables (la obligación de reservar no se aplica a las sucesiones regidas por la Ley de derecho civil de Galicia); y (iv) no podrá administrar los bienes de sus hijos adquiridos por sucesión por derecho de representación.

Sin embargo, en los supuestos de desheredación injusta, se anulan las restantes instituciones de heredero en cuanto perjudiquen la legítima del injustamente desheredado, pero valdrán los legados, mejoras y demás disposiciones testamentarias en lo que no perjudiquen a dicha legítima.

No obstante lo anterior, una desheredación justa queda sin efecto si hay una reconciliación posterior de ofensor y ofendido, quedando éste privado del derecho a desheredar. Por reconciliación hay que entender tanto el perdón, acto unilateral del testador, como el acuerdo de reconciliación, acto bilateral entre testador ofendido y legitimario ofensor.

 

El plazo de caducidad de la acción para impugnar la desheredación es diferente en el derecho común y en el derecho foral, así el Tribunal Supremo ha establecido que el mismo es de cuatro años desde que se abre la sucesión y puede ser conocido el contenido del testamento testamento mientras que la Ley de derecho civil de Galicia determina que es de cinco años desde la muerte del causante.

 

Por último, destacar que, conforme a lo expuesto, la omisión, voluntaria o involuntaria, de hacer atribuciones patrimoniales en el testamento a favor de alguno de los legitimarios no conlleva su desheredación, si no que estaríamos ante un supuesto de preterición, que en ningún caso perjudica su legítima, ya que, como se ha señalado, no se puede privar a los herederos forzosos de su legítima salvo que estén incursos en causa de desheredación y se cumplan los requisitos formales indicados.

 

En definitiva, se podrá desheredar a un legitimario siempre que el testador así lo ordene en su testamento expresando la causa cierta de desheredación.

 

* La sujeción al derecho común o al derecho foral se determina por la vecindad civil del causante en el momento de su fallecimiento.

 

 

15/12/2020

 

 

 

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